Consultoría Digital
Consultoría digital para empresas que quieren saber qué falla en su presencia online antes de invertir. Auditoría web, estrategia y hoja de ruta con prioridades claras.
Invertir en digital sin estrategia es tirar dinero.
La consultoría digital existe para empresas que quieren hacer las cosas bien — y para las que ya las han hecho mal una vez. Antes de gastar en una web nueva, en publicidad o en redes sociales, tiene sentido saber exactamente qué está fallando, qué está funcionando y qué orden tiene sentido para cambiar las cosas.
El diagnóstico más común que encontramos: una empresa con web que no posiciona, redes que no convierten y presupuesto invertido sin medir nada. No porque nadie se haya esforzado, sino porque nadie definió una estrategia antes de empezar. La consultoría digital es eso — parar, analizar y decidir con datos antes de actuar.
En Reveled hacemos consultoría digital para empresas que quieren entender su situación real, no escuchar lo que quieren oír. El resultado es un diagnóstico honesto y un plan de acción con prioridades claras.
La diferencia entre tener presencia digital y tener una estrategia digital
Tener web, redes y Google Business no es tener una estrategia digital. Es tener canales sin dirección. Una estrategia digital define qué objetivo persigue cada canal, cómo se mide el resultado y qué prioridad tiene cada acción.
Sin eso, cada mes es una improvisación. Se publica porque toca, se actualiza porque alguien lo pidió y se mide porque alguien preguntó. Y cuando los resultados no llegan, nadie sabe exactamente por qué.
La consultoría digital pone orden en ese proceso. No desde la teoría — desde el análisis de lo que tienes, lo que hace tu competencia y lo que espera tu cliente cuando llega a tus canales.
Qué incluye la consultoría digital
Análisis técnico completo: velocidad de carga, SEO on-page, accesibilidad, estructura, errores y oportunidades de mejora. Sabemos qué frena tu web antes de proponer nada.
Qué están haciendo bien tus competidores en digital, dónde están sus puntos débiles y qué oportunidades hay sin explotar en tu sector.
Evaluación de todos tus canales: web, redes sociales, Google Business y email. Qué funciona, qué sobra y qué falta.
Qué publicar, en qué canal, con qué frecuencia y con qué objetivo. Sin teoría de marketing — decisiones concretas adaptadas a tus recursos reales.
Un plan de acción ordenado por impacto y urgencia. Qué hacer primero, qué puede esperar y qué no vale la pena hacer. Sin lista interminable de tareas sin criterio.
Definición de los indicadores que importan para tu negocio y cómo medirlos. Si no sabes qué medir, no puedes saber si las cosas mejoran.
Todo lo analizado y decidido queda documentado. Un informe que puedes compartir con tu equipo, usar con otros proveedores o consultar en seis meses. No un PDF genérico — un documento de trabajo.
Lo que encontramos más a menudo
En la mayoría de auditorías digitales aparecen los mismos problemas. Una web que tarda más de tres segundos en cargar — algo que Google PageSpeed Insights detecta en segundos y que directamente penaliza el posicionamiento. Páginas sin optimización básica que no aparecen en Google porque nadie configuró correctamente Search Console. Y negocios tomando decisiones de contenido sin revisar ningún dato de Google Analytics porque “es complicado”.
Estos no son problemas técnicos avanzados. Son problemas de falta de diagnóstico. Cuando se identifican y se ordenan, la mejora es visible en semanas — no en meses.
También encontramos el problema contrario: empresas con herramientas bien configuradas pero sin un plan para usarlas. Tienen datos pero no los leen. Tienen presupuesto pero no saben dónde ponerlo. La consultoría digital sirve igual para los dos casos.
Cuándo tiene sentido contratar una consultoría
Hay momentos concretos en los que la consultoría digital tiene más valor. Antes de invertir en una web nueva — porque diseñar sin estrategia produce webs bonitas que no funcionan. Después de un período sin resultados — para saber qué cambiar antes de seguir gastando. Al abrir un negocio nuevo — para empezar con una base sólida en lugar de improvisar.
También cuando alguien de tu equipo gestiona el digital sin formación específica y los resultados son inconsistentes. O cuando tienes múltiples canales activos pero no hay coherencia entre ellos.
Si tras la consultoría el siguiente paso es rediseñar tu presencia, nuestro servicio de diseño web parte del diagnóstico que ya tenemos — sin empezar desde cero. Si lo que necesitas es gestionar los canales de forma continua, el servicio de marketing y social se encarga de ejecutar la estrategia definida. Y si la web necesita mantenimiento técnico mientras decides qué cambiar, nuestro mantenimiento web la mantiene estable.
Preguntas frecuentes sobre consultoría digital
Para cualquier empresa que tenga presencia digital y no esté obteniendo los resultados que espera, o que quiera invertir en digital sin cometer los errores más comunes. El tamaño no importa — trabajamos con pymes, autónomos y empresas medianas que necesitan claridad antes de actuar.
La auditoría es el diagnóstico — analiza lo que tienes y detecta los problemas. La consultoría incluye la auditoría y añade la estrategia: qué hacer con lo que se ha encontrado, en qué orden y con qué criterio. Nosotros hacemos las dos juntas — el diagnóstico sin el plan de acción no sirve de mucho.
No necesariamente. La consultoría es un servicio independiente — recibes el informe y el plan de acción y decides con quién ejecutas cada parte. Muchos clientes nos contratan después para implementar los cambios, pero no es obligatorio ni está incluido en el precio de la consultoría.
Normalmente entre una y dos semanas desde la sesión inicial hasta la entrega del informe completo. Depende del volumen de canales a analizar y de la complejidad del negocio. Al inicio del proyecto te damos un calendario concreto.
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