Auditoría y línea base
Entendemos el negocio actual y registramos el estado de la web. Si el problema puede resolverse sin rehacerla entera, lo decimos.
Reveled.
Rediseñamos sin tirar por la borda el tráfico, los contenidos y el posicionamiento que ya te costó ganar. Primero se audita, después se decide qué conservar.
Revisamos 355 resultados comerciales de agencias de Barcelona, Tarragona, Reus y Madrid buscando quién explica cómo protege lo que ya funciona durante un rediseño.
5 /355
mencionan proteger el SEO de forma explícita durante el rediseño
2 /355
hablan de medir el antes y el después para saber si mejoró de verdad
1 /355
menciona poder volver atrás si algo sale mal tras publicar
Todos prometen una web más bonita. Casi ninguno explica qué pasa con lo que ya tenías.
Migrar todo parece prudente, pero arrastra el desorden. Borrarlo todo parece valiente, pero destruye valor acumulado. El criterio está en distinguir una cosa de la otra, contenido por contenido.
Páginas, contenidos y recorridos que siguen cumpliendo su función. Si funciona y posiciona, no se toca por estética.
Información dispersa o duplicada que compite consigo misma y confunde al usuario.
Páginas necesarias cuyo mensaje ya no representa la oferta o no ayuda a decidir.
Huecos reales en la arquitectura: servicios, casos, respuestas o recorridos que hoy no existen.
Contenido obsoleto, redundante o sin función, siempre con una decisión explícita sobre su URL y su destino.
Cada decisión se toma mirando utilidad, rendimiento e intención de búsqueda. No por gusto estético.
Un rediseño puede hacerte perder tráfico. Pasa cuando se cambian URLs sin redirigirlas, se eliminan páginas que respondían a búsquedas reales, se rompe el enlazado interno o se bloquea el rastreo por error.
No existe una migración importante sin riesgo. La diferencia está entre fingir que no existe y preparar cómo prevenirlo, verlo y reaccionar.
Inventario de URLs y su función real
Mapa de redirecciones antes de tocar nada
Revisión de canonicals y enlazado interno
Sitemap, robots y hreflang cuando hay idiomas
Entorno de pruebas protegido del rastreo
Search Console antes y después del cambio
Entendemos el negocio actual y registramos el estado de la web. Si el problema puede resolverse sin rehacerla entera, lo decimos.
Clasificamos páginas, contenidos, funcionalidades e integraciones. Definimos qué se conserva, combina, reescribe, crea o retira.
Ordenamos servicios, casos, recursos y acciones. Cada URL tiene una intención y cada recorrido un siguiente paso comprensible.
Probamos estructura y comprensión antes del acabado final. Después construimos el sistema visual, los componentes y la versión móvil.
Implementamos la nueva base, migramos contenido y conectamos los sistemas. Entorno controlado, con backups y una lista explícita de validaciones.
Comprobamos producción, redirecciones, formularios, pagos, analítica, rendimiento, errores e indexación. Los primeros días sirven para observar el sistema real.
Un rediseño no termina cuando la nueva home está online. Termina cuando lo importante sigue funcionando.
Cerem Business School tenía mucho contenido valioso y una oferta formativa amplia. El problema no era la falta de información. Era lo difícil que resultaba orientarse dentro de ella.
Antes de diseñar investigamos cerca de 30 referencias de escuelas de negocios, universidades y plataformas educativas. El sistema final cubrió 35 páginas de UI/UX documentadas para desarrollo. Reorganizar sin perder, clarificar sin simplificar de más.
"Con Reveled transformamos por completo la web de Cerem. El rediseño visual y la estrategia de contenidos elevaron la experiencia del usuario y nos ayudaron a posicionarnos en el 2° puesto del ranking de formación online de El Mundo. Son partners de verdad."
Una auditoría honesta puede concluir que la arquitectura general funciona y el problema está concentrado en una parte. En esos casos acotamos la intervención.
Un rediseño parcial bien definido puede resolver más que una reconstrucción completa motivada solo por cansancio visual.
La presentación de servicios
El recorrido desde una campaña hasta el contacto
La navegación móvil
El checkout o la reserva
El sistema visual y sus componentes
El rendimiento técnico
Si algo requiere mantenimiento continuo, se explica antes de lanzar. No escondemos una cuota futura dentro de una entrega aparentemente cerrada.
La web publicada y comprobada
Accesos y propiedad definidos
Inventario y mapa de redirecciones
Analítica y conversiones configuradas según alcance
Documentación básica para gestionar lo cotidiano
Periodo de estabilización y revisión posterior acordado
Inversión con alcance
El precio depende menos del aspecto nuevo que de la responsabilidad existente.
No cuesta lo mismo rediseñar una web corporativa de diez páginas que migrar una tienda con cientos de productos, varios idiomas, pagos y tráfico orgánico acumulado.
El presupuesto se construye después del diagnóstico y separa estrategia, contenidos, UX/UI, desarrollo, migración, integraciones, pruebas y estabilización. Así sabes qué compras y qué no.
Antes de rediseñar, revisamos tu web y te decimos tres cosas:
Empecemos por aquí
Tres datos y te escribimos. Sin llamadas comerciales de relleno.
Recibido.
Vamos a revisar tu web actual y te escribimos con lo que veamos. Revisa también la carpeta de spam por si acaso.
Cuando ya no representa bien la marca o la oferta, cuesta encontrar información, recibe tráfico pero no genera acciones, funciona mal en móvil, carga lentamente o la tecnología impide hacer cambios razonables. Antes de recomendar un rediseño completo comprobamos si el problema puede resolverse con una intervención menor.
Un rediseño puede afectar al SEO si se cambian URLs, contenidos, jerarquía o enlazado sin control. Por eso inventariamos lo que ya posiciona, preparamos el mapa de redirecciones y comprobamos canonicals, enlaces, sitemap, robots e indexación antes y después de publicar. No prometemos riesgo cero. Diseñamos el proceso para reducirlo, detectarlo y corregirlo.
No siempre. Primero evaluamos si la base actual puede sostener la nueva arquitectura, el rendimiento y la gestión que necesitas. Solo proponemos una migración cuando mantener la tecnología existente cuesta más, limita el proyecto o aumenta el riesgo.
No se copia todo por inercia ni se elimina todo por parecer antiguo. Inventariamos cada contenido y decidimos si se conserva, combina, reescribe, crea o retira según su utilidad, rendimiento e intención de búsqueda.
Sí, cuando la arquitectura general funciona. Podemos intervenir en un recorrido, una familia de servicios, el proceso de contacto, el ecommerce o el sistema visual sin rehacer toda la web. La auditoría inicial sirve para delimitar el alcance.
Depende del tamaño de la web, el contenido que deba migrarse, la arquitectura, las integraciones, los idiomas y el riesgo SEO. Un rediseño visual sobre una base estable no tiene el mismo alcance que migrar un ecommerce con cientos de URLs. Primero definimos qué conservar y qué cambiar, después presupuestamos.
Entonces el proyecto es otro y tiene su propio servicio de diseño y desarrollo web. Construir desde cero permite ordenar oferta, arquitectura, contenidos y tecnología en la misma dirección sin arrastrar decisiones antiguas.